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miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡30.000 VISITAS!

Hace 20 meses comencé este blog con el simple propósito de difundir algunas de mis ilustraciones y fotografías. Inmediatamente, comprendí que no bastaba sólo con aquel refrán que reza “una imagen dice más que mil palabras”; también era necesario comentar aquellos aspectos propios a la producción del trabajo para así asignarle un valor agregado. Una ilustración o una fotografía es única e irrepetible y como tal, su valor merece ser reconocido; un valor que para algunos es material y para otros, simplemente sentimental... ¡creo que este segundo es el más espléndido!…

La idea de crear y mantener el blog fue sencilla y sin mayor ambición. Por momentos dudé que el interés por revisarlo fuera más allá de mi círculo de contactos. Sin embargo, el internet es un medio de gran alcance que no debemos subestimar jamás. Pasado 14 meses me di cuenta que el marcador de visitas registraba la cifra 20.000 y fue entonces cuando comprendí que algo curioso estaba pasando. Sin mayor publicidad, mi blog se había vuelto un imán para la curiosidad.

Hoy a los 20 meses, una vez más me sorprendí al notar la visita número 30.000. Ese incremento acelerado en los últimos 6 meses me deja reconocer que el esfuerzo no ha sido en vano y que está siendo reconocido. Siendo así, aprovecho para extender 30.000 gracias a cada visitante, en el supuesto de que mis fotografías, ilustraciones y artículos los han inspirado, motivado y enriquecido en el alma, mente y el corazón.

Estoy consciente que quedan muchas buenas imágenes para compartir, muchas historias que contar y muchos sueños para concretar. La ocasión es propicia para reivindicar la constancia y el compromiso personal hacia la justa valoración de nuestra riqueza natural y cultural. Valga la ocasión para compartir con ustedes esta visión de Johann Wolfgang von Goethe, unos de los creativos más influyentes de la historia contemporánea:

“Hasta que uno se compromete hay cierta duda, la posibilidad de retroceder. Siempre hay ineficacia. En todos los actos de iniciativa y creación hay una verdad elemental que si se desconoce mata innumerables ideas y planes espléndidos. En el momento en que uno se compromete por completo la providencia también actúa.  Puedes hacer todo lo que sueñas… ¡Empieza!.  La osadía contiene el genio, el poder y la magia, ¡empieza ya!”. Goethe.

A continuación comparto con ustedes esta imagen para celebrar las 30.000 visitas al blog junto a una selección de 30 fotografías que tomé durante este año. Espero sean de su agrado. ¡Feliz 2013! Haz clic sobre la imagen que desees ver más grande.


domingo, 21 de octubre de 2012

MACARIA, LAS MONTAÑAS DE NUESTRA SEÑORA

Visitar la cuenca del Río Nuestra Señora es como entrar en otra dimensión. Su historia está llena de episodios fascinantes que trascienden el tiempo y el espacio.

Cuando en el siglo XVI los conquistadores hispanos llegaron a la zona fueron sorprendidos por la “multitud de naturales” que vivían allí y por la organización del paisaje agrícola. Para entonces, el cronista Fray Pedro de Aguado señala dos centros poblados de gran importancia al “descubrir” la Provincia de Mérida: “Zamu”, asentado en la actual Lagunillas y “Macaria”, rebautizado “Acequias” por los españoles y ubicado en la cuenca del río Nuestra Señora o “Valle de La Paz”. En este valle, las obras de infraestructura agrícola descritas para varios lugares de los Andes Venezolanos estaban particularmente desarrolladas: terrazas agrícolas con sus muros de contención en piedras, canales de riego empedrados, estanques, etc. Las acequias que guiaban las aguas desde las alturas hasta las parcelas cultivadas caracterizaron muy especialmente a la zona: que antes de llamarse Nuestra Señora, fue conocida precisamente como el “Valle de Acequias” durante mucho tiempo.

La cuenca del Río Nuestra Señora forma parte de la región merideña conocida como los “Pueblos del Sur” y entre sus múltiples aldeas se encuentran dos de los pueblos más pintorescos y hermosos de los Andes venezolanos: Los Nevados y El Morro.

Por angostos caminos y carreteras que desafían a los precipicios se puede acceder a los pequeños centros poblados de la cuenca, los cuales aun conservan una identidad afín con un pasado promisorio cuando los aborígenes amansaron la tierra y los conquistadores introdujeron la religión católica, la ganadería y el cultivo del trigo para generar una cultura sincrética. Aun hoy es posible observar algunos trigales y las llamativas “Eras” que son estructuras de forma redondeadas construidas con piedras para el trillado del trigo durante el proceso de elaboración de la harina. Unos pocos molinos hidráulicos dan fe también de un tiempo cuando en la cuenca del río Nuestra Señora se producía gran cantidad de la materia prima para la elaboración del pan merideño y de la tradicional arepa de trigo.

Pero el tiempo y el sobreuso de la tierra han pasado factura sobre el suelo y el relieve de las empinadas laderas, que muestran hoy las huellas del agotamiento en forma inmensas cárcavas y formas laminares erosionadas. Ya el trigo no se cultiva en las mismas cantidades de siglos pasados y así mismo muchos cultivos ancestrales como el de la “papa de año” o el de los tubérculos criotérmicos: cuivas (Oxalis tuberosa) y las rubas (Ullucus tuberosus) son casi un recuerdo remoto, lleno de melancolía. En contraste, el río Nuestra Señora, también llamado “rio Negro”, mantiene su caudal bravío a lo largo de su recorrido cuyo nacimiento se advierte en la base del Pico Humboldt a más de 4.000 metros de altitud.

La cuenca del río Nuestra Señora es un lugar de extraordinaria diversidad ambiental y cultural. Aun se respira aire puro y se puede escuchar el zumbido del viento, el canto de las aves y de los riachuelos perennes. Cada vez que he tenido la fortuna de visitar esta zona no dejo de sorprenderme con los contrastes maravillosos de sus paisajes. Como muestra de ese universo de pluralidades, a continuación comparto una colección de imágenes que rinden tributo a esa mágica tierra. Esperando como siempre, que estas fotos sirvan de motivación e inspiración para preservar nuestra herencia natural y cultural. Haz clic sobre la imagen que desees ver más grande. 
 
Era Agrícola para el trillado del Trigo
Pueblo El Morro
Pueblo El Morro
Pueblo Los Nevados
Iglesia del Pueblo Los Nevados



Río Nuestra Señora
Río Nuestra Señora
Trigal
Trigo
Flor de Ajo
Trigal
Trigo








Molino de Trigo Hidráulico

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