domingo, 27 de noviembre de 2011

MONOS, BOSQUES Y SABANAS

Durante agosto de 2011 tuve la oportunidad de participar en una evaluación ecológica rápida en los altos Llanos de Barinas, un área adyacente al piedemonte andino de la Sierra Nevada de Mérida. Esa localidad se caracteriza por la presencia de sabanas naturales y artificiales, algunos esteros, caños y bosques de galería o ribereños. Hasta hace poco gran parte de la zona había sido utilizada para la producción agropecuaria y el ecoturismo, pero ya se está fomentando la construcción de un complejo industrial que inevitablemente influirá en la dinámica ecológica y su conservación futura. El reto de las partes involucradas en este proyecto es sostener un modelo de desarrollo y conservación que evite al máximo la pérdida de la biodiversidad y calidad ambiental.

El primer día del trabajo durante una inspección de campo en horas de la tarde, el bosque ribereño me dio la bienvenida al permitirme observar una tropa de monos capuchinos. El grupo era numeroso y estaba conformado por adultos, juveniles y crías de corta edad. Muy posiblemente estaban usando unos palmares como dormidero ya que no se alejaron del lugar mientras estuve por allí por más de una hora. Como era ya tarde la luz natural no era muy buena para hacer fotografías, además de que la distancia entre los monos y yo era notable, quizás unos 15 metros sobre el suelo. Ellos saltaban y hacían ruido a mi alrededor con la intención de distraerme en actitud protectora hacia las hembras y los más pequeños. Sumado a la limitante lumínica, la tarjeta de memoria de mi cámara fotográfica estaba casi llena por lo cual mi intención fotográfica se vio limitada. Sin embargo, logré captar algunas imágenes con ayuda de un lente de 300 mm para dejar testimonio de esta interesante coincidencia del destino. Como indiqué, esto sucedió el primer día y asumí que las posibilidades de hacer mejores fotos de los monos eran prometedoras, pero durante los 8 días que estuvimos inspeccionando el área no volví a observar a estas criaturas así tan de “cerca”. Solo otro día y en otro sector boscoso notamos la presencia de los primates, pero sin posibilidad de fotografiarlos. Así son las cosas en los ambientes naturales, nada es predecible, controlable o repetible… todo es producto del azar y de la buena suerte. Esos son los regalos de la vida que tarde o temprano hay que saber valorar en su justa medida. En todo caso, registré a los monos capuchinos en varias fotos y ahora la esperanza es que ellos puedan vivir y proliferar en esta zona en riesgo de desaparición.

Durante los demás días de la evaluación recorrimos también la sabana y los esteros, lo que me permitió fotografiar al chigüire o piropiro, el mamífero roedor viviente más grande del mundo y así mismo, capté imágenes de aves acuáticas y de presa, así como del impresionante paisaje llanero donde la mirada se funde con el horizonte infinito.

En contraste, la inspección de otros bosques ribereños explorados dejó en evidencia su alarmante intervención debido al avance de la frontera agropecuaria. Sin embargo, estos ambientes forestales aun resguardan una importante muestra de la diversidad biológica de la región de los altos llanos. Palmas, higuerones, y otros árboles de gran porte dan fe de un pasado más prominente y exhuberante. Los elementos de la fauna más notorios fueron los insectos (la diversidad de libélulas es asombrosa), murciélagos, algunas aves passeriformes y por las huellas encontradas fue advertida la presencia del cachicamo o armadillo, zorros cangrejeros (el cual pude observar directamente), venados y picures, entre otros.

Las fotos que presento a continuación son una muestra de algunas de las maravillas naturales observadas durante una semana de interacción y contacto directo con esa naturaleza que insiste en demandar de nosotros un poco de aprecio a cambio de todo el inmenso beneficio que nos ofrece en forma de paisajes esplendorosos, aire para respirar y agua para sostener la vida…Haz clic sobre la imagen que desees ver más grande.

Pájaro carpintero
Guanábana silvestre o "chirimoya"
Bonita pero peligrosa... Planta urticante
Higuerón (Ficus sp)
Individuo juvenil en una macolla de frutos de la palma de agua (Attalea butyracea)
Frutos de la palma de agua (Attalea butyracea)
Un rayo de luz en el cielo forestal
Patos güiriries y yaguasos cariblancos
Estero
Libélula o caballito del diablo
Mariposa (Mechanitis duryssus)
Tapara o Totuma [Calabash, Gourd] (Crescentia cujete)
Tapara o Totuma [Calabash, Gourd] (Crescentia cujete)
Gavilán pitavenado anidando en un molino (Buteogallus meridionalis)
Chigüires (Hydrochoerus hydrochaeris) en un estero
Atrapamoscas (Tyrannus melancholicus)
Gavilán tejé juvenil (Buteo albicaudatus)
Gavilán primito (Falco sparverius)
Mariposa (Anartia amathea)
Palo de María
Ranita (Hypsiboas crepitans)
Piel Forestal. Líquenes
Murciélago en palma
Murciélagos en palma
Termitero
Mariposa (Junonia genoveva)
Pyrgus orcus
Galápagos llaneros (Podocnemis vogli)
Mariposa (Heraclides thoas)
Mariposa (Aphrissa statira)
Mariposa (Phoebis philea)
Pipra sp.
Martín pescador (Chloroceryle aenea)
El Higuerón Dorado (Ficus sp)
Murciélago omnívoro (Phyllostomus hastatus). El punto blanco al fondo es la luna...
Murciélago insectívoro/pescador (Noctilio albiventris)
Loro real (Amazona ochrocephala)
Arrendajo (Cacicus cela) curioso en el dosel del Bosque Ribereño
Canarios de tejado
Paloma maraquita

Disponibilidad de Imágenes 
Estas y otras fotografías están disponibles para su venta en formato digital en alta resolución y en versiones impresas de alta calidad en edición limitada (previa solicitud). Se pueden adquirir los derechos de uso con fines comerciales, educativos o académicos. 

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